El ilustrador alemán Simón Prades de origen español ha diseñado una animación dónde homenajea a Alfred Hitchcock y su thriller, La ventana indiscreta. La originalidad de la obra reside al combinar imágenes estáticas y dibujos en movimiento, generando otra dimensión en la ilustración, así como otro nivel de lectura.

En la imagen se puede apreciar un retrato del mítico director, en cuyos ojos se pueden ver, a modo de ventanas, al protagonista de la cinta, moviéndose de un lado a otro de manera nerviosa. Baste recordar que La ventana indiscreta (1954) el personaje principal, el fotógrafo L. B. Jefferies, está encerrado en casa con una pierna rota, dedicándose exclusivamente a ver a observar el vecindario desde la vidriera de su casa. Sin embargo, pronto cree observar un asesinato, lo que le llevará a obsesionarse con ciertos vecinos. Por tanto, la animación recoge el nerviosismo del protagonista.
En la imagen se puede apreciar un retrato del mítico director, en cuyos ojos se pueden ver, a modo de ventanas, al protagonista de la cinta, moviéndose de un lado a otro de manera nerviosa. Baste recordar que La ventana indiscreta (1954) el personaje principal, el fotógrafo L. B. Jefferies, está encerrado en casa con una pierna rota, dedicándose exclusivamente a ver a observar el vecindario desde la vidriera de su casa. Sin embargo, pronto cree observar un asesinato, lo que le llevará a obsesionarse con ciertos vecinos. Por tanto, la animación recoge el nerviosismo del protagonista.